sábado, 14 de septiembre de 2013
TARTA MINNIE MOUSE
Pues eso, que es el cumple de la niña y como le gusta Minnie, aquí está el fogón de Catalina para hacerle la tarta elegida.
El bizcocho es de natillas y vainilla Bourbon, con almíbar de Barceló Cream y dos rellenos; nata y trufa. Lo que tiene este bizcocho de especial es el aroma de esa vainilla en especial, la de la isla de Bourbon. No es fácil de encontrar, así es que si queréis hacer este bizcocho, podéis urilizar vainilla blanca (en comercios donde tengan productos latinoamericanos) líquida o esencia de vainilla.
Siempre intento que mis figuras se den un aire a la persona para la que se dedica la tarta en este caso en especial, me encantaría que vieran la foto de la niña... Por cierto, la foto está tomada a altas horas de la madrugada que es cuando únicamente se puede trabajar en el fastuoso verano...
¡Y LAGARON LAS FIESTAS DE CAMARMA! (Receta de unas galletas fiesteras)
Pues aunque parezca mentira, tras pasar las noches en plan comando paramaternal controlando anuestros vástagos, aún nos quedó tiempo para hacer unos talleres. La asociación La Consulta Cultural, pidió a El fogón de Catalina galletas a mogollón y las hicimos en tres talleres, dos para niños y uno para adultos y he de decir que todos nos lo pasamos bomba, a pesar de que los voluntarios (¡Gracias María, Reyes, Ángel, Sonia, Cristian, Mireya!) y una servidora quedamos "pa´sopitas"
Con los niños -algunos muy pequeños- hicimos galletas piratas. Metieron la mano en la masa, se la pasaron, cayó al suelo (¡Viva la higiene!), las decoraron y se las comieron, claro está.
RECETA GALLETAS DE MANTEQUILLA
Quzá lo más llamativo de esta receta es que no hace falta batidora, ni ingradientes raros, ni se mancha en exceso pues no es necesario espolvoreal harina sobre la encimera para extender. La masa da para unas treinta galletas y además de estar deliciosas, se conseran meses si tienes la precaución de colocarlas en una caja de metal con papel de cocina entre una capa de galleta y otra.
Ingredientes
- 250 gr de mantequilla convenientemente "asesinada" (algo ablandada y en trocitos)
- 350 - 400 gr de harina leudante (la que viene con levadura, la Bizcochona de toda la vida)
Seguramente tendréis que añadir más según la época del año (mirad la entrada del blog
sobre el fastuoso verano).
- Una taza de azúcar normal y corriente. Recordad que no es cualquier taza; es una medida standar
que podéis encontrar en casi cualqualquier chino.
- Dos huevos a temperatura ambiente
- dos cucharadas de leche
- una cucharadita de jengibre en polvo
- aromas al gusto
Poner los ingredientes en un cuenco en el orden de la lista, y ¡hala, a amasar!. Si está muy pringosa, añadir harina de a poquitines; de todas formas siempre es conveniente darle una oportunidad a la masa; dejadla posar un par de minutos, limpiaos las manos y volved a amasar. Tened en cuenta que con harina de más, las galletas quedan duras.
Debe quedar una masa lisa que se despega de las paredes del cuenco... y de vuestros dedos. Si es posible, dejad posar una media hora la masa en la nevera, en el mismo cuenco cubierta con film transparente; si estáis haciendo las galletas con los niños, ni os lo planteéis... a estirar inmediatamente.
Estirad porciones de la masa entre dos pliegos de papel de horno hasta un ancho de unos 4 mm (gorditas), cortad con los cortadores elegidos y si os lo montáis bien, el mismo papel de la base va para la bandeja del horno, trasladándolo con galletas y todo. Dejad espacio entre las galletas pues crecen con la cocción (la harina lleva levadura)
Y ahora ¡Al horno! A unos 170º en horno convencional y menos en horno de aire. Del mismo modo, el tiempo es distinto según el tipo de horno; de 12 a15 minutos en horno convencional y algo menos en el de aire; la prueba de que están hechas es que los bordes de la galleta están ligeramente dorados. Ya sabéis que en el horno de aire, podéis meter varias bandejas a la vez, en el otro, de una en una. Dejad que se enfríen algo en la misma bandeja del horno (si las quitáis antes de tiempo pueden romperse) y luego sobre una rejilla. Colocadlas en la caja o decoradlas si queréis, vais a comprobar que casi no da tiempo ni a guardarlas de lo ricas que están,
Cualquier duda, ya sabéis, preguntad.
Os esperamos en próximos talleres

Con los niños -algunos muy pequeños- hicimos galletas piratas. Metieron la mano en la masa, se la pasaron, cayó al suelo (¡Viva la higiene!), las decoraron y se las comieron, claro está.
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| Ambientados sí que estábamos |
RECETA GALLETAS DE MANTEQUILLA
Quzá lo más llamativo de esta receta es que no hace falta batidora, ni ingradientes raros, ni se mancha en exceso pues no es necesario espolvoreal harina sobre la encimera para extender. La masa da para unas treinta galletas y además de estar deliciosas, se conseran meses si tienes la precaución de colocarlas en una caja de metal con papel de cocina entre una capa de galleta y otra.
Ingredientes
- 250 gr de mantequilla convenientemente "asesinada" (algo ablandada y en trocitos)
- 350 - 400 gr de harina leudante (la que viene con levadura, la Bizcochona de toda la vida)
Seguramente tendréis que añadir más según la época del año (mirad la entrada del blog
sobre el fastuoso verano).
- Una taza de azúcar normal y corriente. Recordad que no es cualquier taza; es una medida standar
que podéis encontrar en casi cualqualquier chino.
- Dos huevos a temperatura ambiente
- dos cucharadas de leche
- una cucharadita de jengibre en polvo
- aromas al gusto
Poner los ingredientes en un cuenco en el orden de la lista, y ¡hala, a amasar!. Si está muy pringosa, añadir harina de a poquitines; de todas formas siempre es conveniente darle una oportunidad a la masa; dejadla posar un par de minutos, limpiaos las manos y volved a amasar. Tened en cuenta que con harina de más, las galletas quedan duras.
Debe quedar una masa lisa que se despega de las paredes del cuenco... y de vuestros dedos. Si es posible, dejad posar una media hora la masa en la nevera, en el mismo cuenco cubierta con film transparente; si estáis haciendo las galletas con los niños, ni os lo planteéis... a estirar inmediatamente.
Estirad porciones de la masa entre dos pliegos de papel de horno hasta un ancho de unos 4 mm (gorditas), cortad con los cortadores elegidos y si os lo montáis bien, el mismo papel de la base va para la bandeja del horno, trasladándolo con galletas y todo. Dejad espacio entre las galletas pues crecen con la cocción (la harina lleva levadura)
Y ahora ¡Al horno! A unos 170º en horno convencional y menos en horno de aire. Del mismo modo, el tiempo es distinto según el tipo de horno; de 12 a15 minutos en horno convencional y algo menos en el de aire; la prueba de que están hechas es que los bordes de la galleta están ligeramente dorados. Ya sabéis que en el horno de aire, podéis meter varias bandejas a la vez, en el otro, de una en una. Dejad que se enfríen algo en la misma bandeja del horno (si las quitáis antes de tiempo pueden romperse) y luego sobre una rejilla. Colocadlas en la caja o decoradlas si queréis, vais a comprobar que casi no da tiempo ni a guardarlas de lo ricas que están,
Cualquier duda, ya sabéis, preguntad.
Os esperamos en próximos talleres

viernes, 23 de agosto de 2013
This boots are made for playing... football
El título tendría que decirse cantando, con la voz de Nancy Sinatra... Bueno, que cada uno haga lo que pueda. Resulta que es el cumpleaños de "mi tierno infante" y cómo no tendría su tarta... más bien SUS tartas. Sí, sí; dos. Una la que él esperaba y pidió y la otra de sorpresa total. Claro que para que no me pillara haciéndola (a ver que sorpresa, si no...) el bizcocho relleno, esperaba en la nevera y la decoración y esculpido del mismo, se realizó en ¡tres cuartos de hora!, que fue lo que conseguí que estuviera fuera de casa del todo (No entra en casa y ese día no había manera de echarle...)
Y como es como Benji y Oliver ("El fútbol es su pasión", va de canciones la cosa) pues qué menos que una bota de fútbol. Y con los colores de su peña Los Aceleraos que es otra de sus pasiones. La bota ya está en su estantería y la tarta en proceso... (que pesaba casi tres kilos...)
Pero es que además, hubo como he dicho otra tarta que él pidió; quería una tarta de bizcocho de galleta María, no de galletas, entendámonos, de bizcocho con sabor a galletas María. Pues ¡Hala! Ahí está la tarta.
Y como es como Benji y Oliver ("El fútbol es su pasión", va de canciones la cosa) pues qué menos que una bota de fútbol. Y con los colores de su peña Los Aceleraos que es otra de sus pasiones. La bota ya está en su estantería y la tarta en proceso... (que pesaba casi tres kilos...)
Pero es que además, hubo como he dicho otra tarta que él pidió; quería una tarta de bizcocho de galleta María, no de galletas, entendámonos, de bizcocho con sabor a galletas María. Pues ¡Hala! Ahí está la tarta.
Tarta de bizcocho de galletas María bañada con almíbar de galleta y con tres rellenos: nata, trufa y crema de galleta. ¡Ahí es na´!
En casa de Catalina, es costumbre que el cumpleañero, elija lo que quiera tanto para comer como para cenar; el caso es que hubo un momento en que el fogón era un circo de tres pistas: la carne en el horno, el almíbar de la tarta en un fuego; las patatas para el puré en otro, salsa de tomate a fuego lento y boloñesa para la lasaña en los dos últimos... Despuén tomaron el relevo, los guisantes, la salsa para el asado (¡Bendito Gravy!), la bechamel y el resto de las verduras... Mientras, en el mostrador, montaba la nata, la trufa y la crema de galleta... ¡Y aún me quedaba fregar la cacharrada! ¡Mi madre cofesó que cansaba sólo verme! Por cierto, gracias abuela, tú ya sabes porqué
Se puede deducir que el menú de la comida fue asado al romero y miel con puré de patata ("Mamá de sobre no, porfa...") y verduras. La cena, una gigantesca lasaña y tarta de postre. Todo estaba muy rico, pero cuando ya bien entrada la noche, con todo medianamente recogido y con los invitados camino de sus casas (¡Que quede claro que yo no eché a nadie! Si ellos no entendieron lo de "vamos a acostarnos que estos señores se querrán marchar", no es mi problema), mi perra y yo tomamos posesión del sofá con la intención de relajarnos mientras se terminaba la botella de cava (lo del cava sólo yo, la perra aún no bebe pero se lo está planteando...); aparece por la puerta mi querido vástago con ¡Ocho Amigos! Por supuesto dispuestos a acabarse la tarta... y lo que pillaran por en medio. Está claro que les gustó, creo que medio twiter está lleno de alabanzas al Fogón. Son estómagos agradecidos...
En fin, otro año superado. Adolescentes....
UNA MIRADA NOSTÁLGICA
Hace años, cuano El Fogón comenzaba su andadura, me hinché a hacer esta tarta. A todos les llamaba la atención y la verdad es que con tanto muñequito, no había niño que se resistiera. También he vivido el momento de entrega de la tarta en el qu la mamá en cuestión se ha puesto delante y ha exclamado: "¡Esta tarta no se toca!" mientras mandaba a alguien a comprar una en cualquier establecimiento, je, je... Es broma, lo de la exclamación de la madre, sí es verdad, pero os aseguro que de la tarta no quedaron ni las migajas...
Ya por aquel entonces empecé a hacer la tarta sacher para decorar. Me gusta su consistencia y además, no es excesivamente dulce, lo que hace que sea ideal en combinación con el fondant. Y ese regustillo de las frambuesas.... uhmmm.
Es una tarta muy laboriosa y lo único que cambio de la receta original, es el añadido de almendra; no es prudente dado la cantidad de alérgicos a los frutos secos que puedas encontrar.
Si alguien quiere la receta ¡Que la pida! ¡A ver si os animáis a dejar comentarios!
Ya por aquel entonces empecé a hacer la tarta sacher para decorar. Me gusta su consistencia y además, no es excesivamente dulce, lo que hace que sea ideal en combinación con el fondant. Y ese regustillo de las frambuesas.... uhmmm.
Es una tarta muy laboriosa y lo único que cambio de la receta original, es el añadido de almendra; no es prudente dado la cantidad de alérgicos a los frutos secos que puedas encontrar.
Si alguien quiere la receta ¡Que la pida! ¡A ver si os animáis a dejar comentarios!
GOD SAVE THE QUEEN...
Andrea cumple 16 y como buena medio británica que es, recibió un regalo muy especial, una tarta con la Union Jack bien grande.
Por supuesto con un osito con el uniforme de los Royal Guards. Ahora veremos si mi inglés pasa el examen de la madre de la criatura, Julie. Por lo pronto la tarta sí pasó el examen, je, je. La tarta es un todo chocolate que es lo que más le gusta a la homenajeada.
jueves, 15 de agosto de 2013
Un león amistoso
Cumpleaños de Boris y su mamá encarga una tarta de colores brillantes que le llame la atención ¡Que sólo tiene un añito! Seguro que el dulce león le encantará.
Bizcocho de vainilla con relleno de trufa; rico y sencillo. Tarta hecha para Chicolata Cakes
Bizcocho de vainilla con relleno de trufa; rico y sencillo. Tarta hecha para Chicolata Cakes
LO QUE NOS GUSTAN LAS HADAS
Me encanta cuando la tarta que me piden tiene una decoración de hadas. No lo puedo evitar, cosas que tiene una...
Y como siempre, la tarta Sacher con su sabor a chocolate negro y su relleno de frambuesas fresquitas hace que sea chipén para esta época y para cualquier otra. A ver quién es el listillo que dice que no a una tarta de chocolate, je, je.
Por cierto... Que es una tarta sacher de verdad. Hace poco comenté en el blog de Gatita con Tacones precisamente ese tema. No todo lo que corre por ahí, es de verdad lo que anuncian. Ella daba la receta de una de mis tartas preferidas, la Red Velvet, y daba la de verdad, con vinagre, que no porque el bizcocho sea de color rojo es una Red Velvet y si tú vas y le echas chocolate en polvo, aunque sea el especial repostería, al bizcocho, no tienes una Sacher. Llámalo como quieras y seguro que está buenísimo... pero no es una sacher. También el pollo Tandoori es rojo y no es una Red Velvet... je, je.
Si te pones a hacer cosas laboriosas, que no complicadas, hazlas hasta el final y no busques atajos: vamos, que la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y no ablandada en el micoondas...
Por eso quizá mis talleres duran lo que duran, porque no me contento con que se aprenda decoración con fondant; lo que hay debajo es importante también. Hay que encontrar el bizcocho firme que soporte la decoración, pero como el fin es comérselo, tiene que estar, rico, jugoso, no excesivamente dulce y del gusto del consumidor... ahí es "ná".
Por eso ahora que proliferan los cursos y talleres cual champiñones en el bosque, buscad los que además de enseñaros a trabajar el fondant, la pasta de modelado y demás, os enseñen a hacer el bizcocho, los cups o las galletas ricos y adecuados. Hay sitios en que os cobrarán un riñón, por enseñaros a hacer florecitas sobre una magdalena del Mercadona, creedme... (con todos mis respetos hacia las magdalenas de ese sacrosanto lugar, del que soy fan y habitual cliente .Están buenísimas mojadas en leche)( Sí, ¿Qué pasa? En mi casa también se comen magdalenas de bolsa; los duendes que viven conmigo comen de todo mientras sea dulce...)
Pronto daré la receta de la Sacher, pero si alguien la necesita urgente, que me la pida, que yo encantada...
Y como siempre, la tarta Sacher con su sabor a chocolate negro y su relleno de frambuesas fresquitas hace que sea chipén para esta época y para cualquier otra. A ver quién es el listillo que dice que no a una tarta de chocolate, je, je.
Por cierto... Que es una tarta sacher de verdad. Hace poco comenté en el blog de Gatita con Tacones precisamente ese tema. No todo lo que corre por ahí, es de verdad lo que anuncian. Ella daba la receta de una de mis tartas preferidas, la Red Velvet, y daba la de verdad, con vinagre, que no porque el bizcocho sea de color rojo es una Red Velvet y si tú vas y le echas chocolate en polvo, aunque sea el especial repostería, al bizcocho, no tienes una Sacher. Llámalo como quieras y seguro que está buenísimo... pero no es una sacher. También el pollo Tandoori es rojo y no es una Red Velvet... je, je.
Si te pones a hacer cosas laboriosas, que no complicadas, hazlas hasta el final y no busques atajos: vamos, que la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y no ablandada en el micoondas...
Por eso quizá mis talleres duran lo que duran, porque no me contento con que se aprenda decoración con fondant; lo que hay debajo es importante también. Hay que encontrar el bizcocho firme que soporte la decoración, pero como el fin es comérselo, tiene que estar, rico, jugoso, no excesivamente dulce y del gusto del consumidor... ahí es "ná".
Por eso ahora que proliferan los cursos y talleres cual champiñones en el bosque, buscad los que además de enseñaros a trabajar el fondant, la pasta de modelado y demás, os enseñen a hacer el bizcocho, los cups o las galletas ricos y adecuados. Hay sitios en que os cobrarán un riñón, por enseñaros a hacer florecitas sobre una magdalena del Mercadona, creedme... (con todos mis respetos hacia las magdalenas de ese sacrosanto lugar, del que soy fan y habitual cliente .Están buenísimas mojadas en leche)( Sí, ¿Qué pasa? En mi casa también se comen magdalenas de bolsa; los duendes que viven conmigo comen de todo mientras sea dulce...)
Pronto daré la receta de la Sacher, pero si alguien la necesita urgente, que me la pida, que yo encantada...
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